jueves, 12 de marzo de 2015

Ambiciones, sueños.

“Nuestras ambiciones y sueños nos permiten vislumbrar un hermoso porvenir y pueden ayudarnos a superar en no pocas ocasiones un no tan hermoso presente, con todo la ambición tiene su aquel, puede impedirnos ver el precio del éxito. […] Pero por mucho que nos sintamos motivados por dicho impulso neurológico natural, la ambición no está tallada en piedra, los sueños varían y aún cuando no seamos capaces de escalar montañas, cabe la posibilidad de poder moverlas. Citando a los antiguos poetas ingleses: no siempre logramos lo que queremos, pero si no cejamos en nuestro empeño, algún día podríamos lograr cuanto necesitamos.”

6 comentarios:

  1. Mucha razón! la ambición, como todo en la vida, en exceso nos hace daño. Pero creo que es necesaria para seguir avanzando... A veces luego de mucho avanzar nos damos cuenta que en realidad no queríamos esa meta lejana, pero que amamos el camino que por ella recorrimos.

    Saludos!

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